
Siento mucho, todo, siempre…
Son apenas 4 palabras, que no debería ser tan raro escucharlas juntas… eso dice mi corazón, al menos. Pero durante años han retumbado en mi cabeza sin ser pronunciadas…
Siento mucho, todo, siempre… como un secreto que duele, que lastima imaginar que no comprenderá quien lo escuche, como una culpa vergonzante, como una herida, como una condena…
Siento mucho, todo, siempre… origen de los minutos más alegres y de las horas más intranquilas en cada vida, en cada Amor, en cada conversación…
Siento mucho, todo, siempre… dulce bendición que me enseñó el Amor, la Gratitud y la Paz de vivir para ti, para ellos, para todos…